Seguir estudiando o no...

Con varios años de experiencia laboral, y varios postgrados y otros estudios más divertidos (como idiomas); desde hace rato me pregunto si tengo las fuerzas para seguir estudiando, es decir, parece que hay que seguir preparándose (por si acaso), pero yo me cuestiono es con el tema de: tendré las fuerzas.

Ante esa duda me inscribí a estudiar algo que supongo y espero sea divertido: COCINAR, es mi hobby, es mi escape, es mi maner de decirle a amigos y allegados "te quiero tanto que te hago esta comidita!". Este sábado formalmente empiezo mis curso de cocina con Sumito Estevez (yo nombrándolo aquí en mi blog como si no es ya suficientemente famoso), estoy entusiasmada, esperando las 7:30am del sábado para ponerme mi uniforme, agarrar mis útiles escolares y encaminarme a mi escuelita sabatina culinaria.

Resolví mi rollo por la vía más fácil, si sigo estudiando pero lo que me gusta, lo que priva, me apasiona y me da razones suficientes para armar unos encuentros interesantes en mi apartamento. En breve veran por aquí algunas recetas, algunos cuentos sobre experimentos culinarios, algunos fallidos y otros exitosos, pero todos dignos de contar... espero.

Joh

Palabras que tienen historia



Nada de lo que lo voy a compartir en este post es de mi autoría. Es de un libro con el mismo título que este que yo hoy tomo prestado, de la Colección “Memoria de la Historia”, una serie de libros sumamente interesantes, altamente recomendables, editados por Planeta. Aquí en Venezuela yo apenas he encontrado dos, pero gracias a Amazon pudieras enviciarte como yo le he estado de alguno de estos libros.

Hoy abrí el libro en la página 96: Desastre. Aquí una síntesis de la historia de esta palabra tan común, tan Venezolana, Colombiana, Bolivia, Haitiana y común en muchos países.

La partícula des significa, contrario, oposición. Así pues, la palabras desastre, compuesta por des y astre, significara lo contrario de los astros o los astros contrarios.

La astrología ha tenido una gran importancia en la vida de los pueblos antiguos (...). La astrología es la predicción que se realiza por medio de la observación de los planetas y las estrellas (...). Los astrólogos caldeos, asirios y babilónicos relacionaban el porvenir de las personas y de sus actos de acuerdo con la posición de las estrellas en determinado momento; pero, teniendo en cuenta que para ellos la Tierra era el centro del Universo y que, aparte del Sol y la Luna, sólo conocían los planetas Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno y que la posición de las estrellas con referencia hace cuatro mil años era distinta a la actual, uno se pregunta cómo diablos se puede seguir haciendo horóscopos creíbles siguiendo la terminología y el espíritu de tantos siglos pasados.

En la antigüedad el estudio de los astros estaba reservada a la clase sacerdotal. En la antigua Grecia fue aceptada la astrología por muchos filósofos y sabios, estos combinaron las teorías astrológicas con sus ideas matemáticas. Los médicos de la escuela de Alejandría la influencia de la astrología en los tratamientos y diagnósticos era mayúscula. En pleno siglo XVI para curar al hijo de Felipe II, era necesario sangrar al príncipe; hubo médicos que se opusieron pues la luna estaba en posición contraria, otro médico resolvió el dilema mandando a cerrar las ventas para que la luna no se enterase.

Como es natural, no todas las predicciones astrológicas eran favorables o han sido favorables a lo largo de la historia; las que no lo eran (ni lo son) eran denominadas desastres, y así la palabra ha pasado a significar todo suceso o acción de fatales resultados.

En la edad media los depositarios máximos de la astrología fueron los judíos y los árabes. En la edad moderna el más insigne astrólogo fue Michel de Notredame, mejor conocido como Nostradamus. Hitler creía firmemente en la astrología.

Aquí en Venezuela, lo contrario a los astros, sería estar vira’o (virado).

...

"...en el alma se forman abscesos de rencores, tumores de impaciencia, hernias de desamparo..."
Mario Benedetti
prueba

Las Aceras de Chacao

http://photos11.flickr.com/13166502_3e78708657_t.jpg

Pasé hoy frente al Budare de La Castellana, y me quedé sorprendida del tamaño de las aceras que rodean esta cuadra. Hace menos de dos meses el tamaño de las aceras era normal, y frente a un establecimiento comercial, otrora casa de familia, se disponía de espacio para estacionar de acuerdo a la transformación de casa a restaurante.

Quién sabe que bicho les picó a los urbanistas que trabajan en la Alcaldía de Chacao para no solamente haber engrosado las aceras de forma ridícula, igual de altas que las de Las Mercedes, sino que aniquilaron la comodidad de estacionarse frente a un comercio, abriendo un abismo entre lo estético y lo práctico. Aquí hice un par de asunciones, la primera que la atrocidad esta de super-size las aceras de Chacao es un desliz anti-urbanista de alguien alejado de su profesión y atrapado en su oficio. La segunda que la aniquilación se debió a una furiosa e inexplicable nostalgia por mantener las aceras según los registros de catastro de hace 60 años cuando una familia habitaba esa casa.

Parece que la epidemia que engordó a las aceras de esa cuadra no se ha propagado a otras cuadras, o en el mejor de los casos la Alcaldía al ver los efectos de la gordura y de la aniquilación de los estacionamientitos rectificaron y decidieron no seguir adelante con la tarea de super-size las aceras y matar la vía de obstrucción.

Prometo que pronto le tomaré una foto a este exabrupto urbanístico para que no quede la muestra gráfica de la destrucción del sentido común. En Alemania, Bélgica y Holanda, países donde he pasado temporadas largas de mi vida reciente las acerotas no existen, sino todo lo contrario, las aceritas son finiticas, flacas, firi-firitas, delgadas, urbanas pues; y cuando es necesario marcan desde las aceras hacia la calle un rectángulo blanco que indica claramente, aquí se puede estacionar. Como dirían en el llano, ¿será que de tanto estudia’ no les queda cabeza pa’ pensa’?

Patinata Caraqueña


Aquí­ en Caracas recibiriamos muy bien un sitio como Legoland, cualquier cosa nueva que nos saque de este "a donde vamos" de cada día. Cuantos de nosotros nos preguntamos cada vez que estamos con ganas de hacer algo, esta pregunta que es hasta estridente: ¿A donde vamos?. Pues no es sorpresa, no hay mucho a donde ir; todo se reduce a gastar dinero en un café o en un bar si es más entrada la noche, el cine parece una buena opción, pero no para todos los días.

Para mayor desconsuelo, la inversión extranjera o local en "diversión" ni se nota, más allá de algún restaurant con triste gloria seismecina en el opaco San Ignacio o la decaida Las Mercedes. Y ¿qué nos queda a algunos?, pues transformar nuestras cosas en sitios interesantes, para que los amigos vengan a sus anchas, a estar aquí pasando el tiempo, jugando juegos de mesa o viendo una buena película.

Se me ocurre que cosas temáticas como las patinatas nocturnas que se organizan en Paris, http://www.pari-roller.com/ serían una muy buena opción. Por eso tengo la firme decisión de atormentar a esos tipos simpáticos de Paris a que se vengan para acá, supongo que tomará unos meses hasta conseguir esto, pero estoy empeñada así­ que se preparen los franceses por que la marea de emails que desde aquí planeo enviarles los atraerá tarde o temprano, por curiosidad o por cansancio los hará venir. Mientras tanto, tendré que ocuparme de otros trámites, como permisos con alcaldías y cosas por el estilo, para que nos den un espacio para andar por ahí­ en patines. Se me ocurre que Chacao serí­a el municipio ideal para esto, pues en su parte plana se presta para estas andadas en ruedas. Yo misma patino con la particularidad que no sé frenar, pero si vamos en cambote me agarrarí­a de alguno que esté parado cuando creo que necesito controlar la velocidad de mis piernas o la inercia del movimiento.

Esto no es algo original sino prestado, y por tanto pido prestado el tiempo de algunos para que con ideas de varios empujemos la idea: "patinata a la caraqueña". Nada mal, no?

Gracias a la gripe

Hoy gracias a la gripe, vi toda la cadena presidencial en ocasión de elogiar a la misión Sucre. Esta misión nació en 2003 cuando a los revolucionarios les dió por reinvidicar culpas sociales y lanzar misiones (Robinson, Barrio Adentro, la ruta de la Empanada). La Misión sucre es según los revolucionarios: Un salto adelante hacia la Educación Superior, o algo así, pues no veía bien la pancarta gigante que de fondo rojo y con letras amarillas adornaba la espalda (fina) del presidente, así sin mayúscula.

Y bueno, nos dieron palo, a los que hemos tenido el privilegio de alcanzar y graduarnos de estudios superiores. Pero eran palos de goma, de alfeñique, por que hay que echarle un camión de ganas a graduarse y muchos de los que me leen están en eso, o se han quemado las pestañas para que finalmente nos cuelguen en el cuello una medalla y nos den en la mano sudada, por los nervios, el título.

Cuanto reconcomio (no sé si esta palabra no es conocida por hispano parlantes de otros países), ¿será que algunos de los mayorcitos sentados entre ese gentío que colmo la sala (no sé donde era) se graduaron en la dictadura?, no que va, se graduaron en la democracia, o sea que para ellos eran los palos, sería. Y me pareció reconocer a alguna ex-adeca o algún ex-copeyano en el nutrido (por lo abultado) público).

Por el discurso del presidente parece que el señor no fue muy buen estudiante, digo que no le enseñaron geografía cuando le enseñaron la historia, pobre el que tuvo esos maestros tan malos, ¿sabe alguién quienes fueron los maestros o educadores de ese señor?. En mi casa me revisaban la tarea, mi mamá se ocupada de todo lo que no tenía que ver con matemáticas y más de una vez fue a hablar con las maestras, sobre todo cuando les daba por que copiáramos párrafos enteros de los libros. Y mi papá, que estudió en la Universidad Central de Venezuela, que fue de los mejores estudiantes del liceo, que siempre eximió las materias a pesar de que tenía solamente un pantalón y dos camisas (que el mismo lavaba y remendaba), él me corregía los problemas y muchas veces pudo sugerir nuevos ejercicios que yo con cierta vergüenza llevaba al profesor de turno, y que para mi sorpresa adolescente fueron acogidos de buena gana, pues la vocación de un docente está más allá de cualquier orgullo estúpido por creerse que es el que más sabe.

Veinticuatro de carreras se inauguraron hoy (ya no se llamaran, carreras, sino formaciones) en la misión Sucre, na’ pelusa!. Desde Derecho hasta Ingeniería de Gas, pasando por Matemáticas y no sé que otras más. Lo más predecible, es que el presidente pasó del elogio de la misión al matraqueado ataque a los medios de comunicación, y de ahí a desmentir las noticias de la caída de la producción de petróleo. En fin, mucho material para comentar, pero yo concluyo con que la misión Sucre es un insulto para esos muchachos esperanzados en un futuro mejor, y para los que ya estamos andando en el futuro y sabemos, vemos y padecemos que no es tan esperanzador, que la lucha aprieta y demanda no solo oportunidades sino calidad.

Se escuchan complacencias...

ti ti ti tin... así más o menos se escucha (todavía) en esas emisoras A.M. del interior de Venezuela. Donde abunda la música rockolera, dónde no dejan de poner los hits de Camilo Sesto o Nino Bravo, más o menos de la época cuando yo nací. Está muy bien que haya radios, o medios de comunicación masivos, que en general adapten su programación a los antojos del día de su público, esto denota una de las dos cosas: falta de creatividad (o dinero) para hacer una producción balanceada y acorde a la audiencia o que la gente de la emisora se reusa simplemente a programar nada, y lo que quiere es que el público se la ponga fácil. Sea cual sea la prevalencia, las razones que las hagan prevalecer no son muy buenas, pues hay flojera donde sea.

Yo supongo que complacer es en alguna parte sinónimo de querer, es demostrar que el otro te interesa; pero también es decirle, yo por ti me esfuerzo esto nada más, es decir sólo lo que pidas, cuando lo pidas y como lo pidas; el extramille ese de pensar, de darle a la creatividad, se deja a un lado.

En fin que complacer es como el amor más fácil de todos, el de menos riesgos, el más acotado, por ende el más predecible. Por todo eso, no se parece a mi, por ese camino no voy, yo me voy por este; lejos del "ti, ti, ti, tin... se oyen complacencias, llame que aqui le ponemos lo que usted quiere escuchar, con dedicatorias y todo para su amado". Por eso es que tampoco me gustan los regalotes esos que arman en sitios como Krön (o armaban) o Chocolamú en Maracaibo, lo mio es recorrer una buena parte de Caracas y navegar mucho por internet para conseguirte eso que te gusta. Y nada más.

Así que de complacencias, pocas, solo algunas y esas pedidas quedamente con susurrito al oido y todo a media luz (bolero). Moraleja: sólo el flojo vive complaciendo.

muaaaaaaaaaaahh

complaciendo...

Slow down and more

(esto lo recibí hoy por email, creo que no tiene desperdicio)

Ya va para 18 años desde que ingresé en la Volvo. Trabajar con ellos es una convivencia, pero muy interesante. Cualquier proyecto aquí demora dos años para concretarse, aunque la idea sea brillante y simple. Es una regla. Los suecos debaten, debaten, realizan "n" reuniones, ponderaciones, etc. Y trabajan con un esquema más bien "slow down" (...) pueden estar equivocados, pero son ellos quienes pagan mi salario.

(...) La primera vez que fuí para Suecia, en el 90, uno de mis colegas suecos me recogía del hotel todas las mañanas. (...)Llegábamos temprano a la Volvo y él estacionaba el auto bien lejos de la puerta de entrada (son 2000 empleados que van en coche a la empresa). El primer día no hice comentario alguno, tampoco el segundo o el tercero. En los días siguientes, ya con un poco más de confianza, una mañana le pregunté a mi colega: "¿Tienen ustedes lugar fijo para estacionar aqui? Pues noté que llegamos temprano, con el estacionamiento vacío y dejaste el coche al final de todo...". Y él me respondió simplemente así: "Es que como llegamos temprano tenemos tiempo para caminar, y quien llega más tarde, ya va a llegar retrasado y es mejor que encuentre lugar más cerca de la puerta. ¿No te parece?". Imaginen la cara que puse. Gracias que me tuve esta experiencia en el arranque. Y con ella fue suficiente para que yo revisara en profundidad todos mis conceptos anteriores.

(...) La base de todo está en el cuestionamiento de la "prisa" y de la "locura" generada por la globalización, por el deseo de "tener en cantidad" (nivel de vida) en contraposición al de "tener en calidad", "calidad de vida" o "calidad del ser". Según la Business Week, los operarios franceses, aunque trabajen menos horas (35 horas por semana) son más productivos que sus colegas norteamericanos o británicos. Y los alemanes, que en muchas empresas ya implantaron la semana de 28,8 horas de trabajo, vieron su productividad aumentar en un elogiable 20%.

Esa llamada "slow attitude" está llamando la atención hasta de los norteamericanos, discípulos del "fast" (rápido) y del "so it now!" (¡hágalo ya!). Por tanto, esa "actitud sin prisa" no significa hacer menos ni tener menor productividad. Significa sí, trabajar y hacer las cosas con "más calidad" y "más productividad", con mayor perfección, con atención a los detalles y con menos estré. Significa retomar los valores de la familia, de los amigos, del tiempo libre, del placer del buen ocio, y de la vida en las pequeñas comunidades. Del "aquí" presente y concreto, en contraposición contra lo "mundial" indefinido y anónimo. Significa retomar los valores esenciales del ser humano, de los pequeños placeres de lo cotidiano, de la simplicidad de vivir y convivir, y hasta de la religión y de la fe. Significa un ambiente de trabajo menos coercitivo, más alegre, más leve y, por lo tanto, más productivo, donde los seres humanos realizan, con placer, lo que mejor saben hacer.

(...) En la película "Perfume de Mujer" hay una escena inolvidable en la que el ciego (interpretado por Al Pacino) invita a una muchacha a bailar y ella responde: "No puedo, pues mi novio va a llegar en pocos minutos". A lo que el ciego (Al Pacino) responde: "Pero es que en un momento, se vive una vida",.. y la saca a bailar un tango. Y el mejor momento de la película es esta escena de sólo unos segundos. (...) Todos en el mundo tenemos tiempo por igual, pues nadie tiene ni más ni menos de 24 horas por día.

La diferencia está en el empleo que cada uno hace de su tiempo. Necesitamos saber aprovechar cada momento, porque, como dijo John Lennon, "La vida es aquello que sucede mientras planeamos el futuro".




La oficina ideal Posted by Hello

From the Earth to the Moon

"I'm everything a human being is supposed to be... imperfect"

Realmente esto es mi versión de una frases que se me quedó grabadas de la tremendamente espectacular "From the Earth to the Moon". Gracias a alguien muy cercano a mí, estoy teniendo la oportunidad de ver esta serie (pues voy por el séptimo capítulo), no sé, ni siquiera puedo entender como me la perdí cuando la presentaron por HBO; seguro que la explicación es tan insulsa como: estaba ocupada, tenía otras cosas que hacer. Y más o menos así me pasó desde el 1ro de Abril hasta este fin de semana, escogía el peor momento para sentarme a ver la serie, cuando más cansada estaba, cuando menos me podía concentrar, o muy tarde luego ver los capítulos repetidos de E.R. y entonces terminaba dormida, despertándome solamente entre ignición e ignición de los gigantescos cohetes.

Por fin, este fin semana me senté en serio a ver la serie, encontré un mosaico de joyas, la fotografía es espectacular (menos mal), la ambientación (la recreación de los mid to late 60's), el contenido histórico, la música, los diálogos, la dirección, la edición, en fin, sin desperdicio.

La frase original que versioné es: "he was everything a man is supposed to be", frase que salta en uno de los momentos claves del cuarto capítulo, donde se puede admirar entereza y valentía, en un palo e' mujer que escribe así sobre su esposo, en caso de que muriera en su misión espacial, sin derramar una lágrima y sin pasar por escenas histéricas, la mujer deja bien claro su desesperación por presentirse la próxima viuda, deja al desnudo su miedo.

En el 5to, 6to y 7mo. capítulo devienen más momentos magistrales, no puedo decir, si prefiero el 4to. al 7mo., solo se que esto tengo que contarlo a otros que como yo estaban muy ocupados en 1998 para ver el documental-drama-serie. Lo que sé es que el 7mo. es hasta ahora el más fresco, el más humano, un joven astronauta narra su experiencia en el programa espacial, finalmente es escogido para suplantar al piloto del modulo lunar, fallecido en una prueba, la sencillez con la que recibió la noticia es tan abrumadora como inolvidable.

Ese año cuando la luna fue pisada por cuatro hombre distintos, fue el año en que yo nací, supongo que a mi mamá le dió cierta emoción esos pasos chiquitos para los cuatro hombres, pero gigantes para la humanidad entera, y quizá por eso a las dos semanas de la segunda caminata lunar nací yo, en parto sin dolor. Ese año (1969) pasaron muchas cosas, y el anterior y el siguiente, la generación Gerber empezó a nacer; y ahora estamos regados por el mundo queriendo entender aquella época. Ayer cuando terminó el 6to. capitulo me encontré llorando quedamente, las lagrimas me corrieron por la cara, creo que sin dame cuenta, justamente como oiría más tarde decir a ese joven astronauta de dientes muy salidos y espectacular sonrisa: "it is impossible to appreciate something, when it's happening". It is.

Johana